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Más vale prevenir

Lo sabemos. Un blog con estos contenidos sólo debe ser apto para personas mayores de edad. Pero la libertad de navegación de la red hace que páginas como ésta puedan ser accesibles a menores de edad. Sería preferible que las personas nos adentráramos en la práctica sexual cuando entendiéramos el alcance de su importancia y el calado que pueden tener sus consecuencias, pero cada vida tiene sus propios ritmos y el inicio a la vida sexual es, hoy por hoy, más temprano que varias décadas atrás. Por eso el adolescente debe estar bien informado.

El sexo es una de las actividades más gozosas a las que puede entregarse el ser humano, pero también, en muchas ocasiones, puede ser fuente de grandes quebraderos de cabeza y de problemas de todo tipo. En algún post anterior hemos hablado sobre cómo de la práctica sexual pueden derivarse algún tipo de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y también sobre cómo la utilización del humilde preservativo basta para evitar en la mayor parte de los casos la transmisión de una ETS. También señalamos en algún post dedicado al condón la importancia de éste a la hora de evitar un embarazo no deseado.

Éste, el del embarazo no deseado, es uno de los peligros que rondan al adolescente que se adentra en el maravilloso mundo de la práctica sexual. Un embarazo a una edad precoz no es ninguna broma. Un embarazo a esa edad te hipoteca la vida. Te la marca y coarta. Te impide disfrutar de un sinfín de experiencias que podrían resultar muy enriquecedoras. Por eso es importante intentar poner los medios para que ese embarazo no deseado no se produzca. Para ello hay que recurrir al uso de los anticonceptivos.

Tipos de anticonceptivos

Ahora bien, ¿cuántos tipos de anticonceptivos podemos encontrar en el mercado? A continuación te los detallamos.

  1. El condón. Para hombres y para mujeres, de látex o sin látex, con o sin lubricante, con o sin espermicida… Los condones son perfectos para evitar los embarazos no deseados y para poner barreras a las ETS. Visita este link (condón) para saber más cosas sobre él.
  2. Píldoras o parches anticonceptivos. Estos anticonceptivos son útiles cuando se tiene una pareja estable en la que se confía que no exista posibilidad de transmisión de ETS. Las pastillas deben tomarse diariamente y aproximadamente a la misma hora. Los parches deben colocarse una vez a la semana y deben colocarse correctamente para ser efectivos.
  3. Anticonceptivo inyectable o Depo-Provera. Este anticonceptivo basa su funcionamiento en el uso de un medicamento que es similar a la progesterona y que previene el embarazo durante tres meses. La primera inyección debe administrarse dentro de cinco días tras el comienzo del período menstrual. Las siguientes deben administrarse cada tres meses. Lógicamente, este método anticonceptivo no protege contra las ETS.
  4. Espermicidas. La función de un espermicida es destruir los espermatozoides o impedir su movilidad. Los espermicidas, como métodos anticonceptivos, pueden encontrarse en forma de gel, crema, espuma, supositorios, etc. Pueden combinarse con otro anticonceptivo (por ejemplo: pueden servir para embadurnar el preservativo). Normalmente se insertan en la vagina. Una de las maneras extremas de usar el espermicida es introduciéndolo con una esponja y dejando al esponja dentro de la vagina, bloqueando el cuello de la matriz. Este sistema de la esponja no es muy recomendable. No previene contra las enfermedades de transmisión sexual y puede ocasionar problemas que pueden llegar a síndromes tóxicos en el caso de personas que sean alérgica al poliuretano o a algún componente de la esponja. Tampoco deben utilizarse poco después de haber dado a luz, si ha tenido un aborto o si se tiene sangrado.
  5. El diafragma. El sistema del anticonceptivo que se conoce con el nombre de diafragma es muy sencillo: una media luna de látex con un aro de metal flexible. Flexionando este aro puede introducirse el dispositivo anticonceptivo para colocarlo en el cuello de la matriz. Una buena medida reforzante de este anticonceptivo es utilizar espermicida en su base de látex. El diafragma tampoco protege contra las enfermedades de transmisión sexual y no es el anticonceptivo más adecuado para todas aquellas mujeres que sean alérgicas al látex, hayan tenido algún aborto recientemente o sean proclives a padecer infecciones de orina.
  6. El capuchón cervical. Muy similar al diafragma, sólo su forma varía y su material de elaboración. Si en aquél era el látex, en éste es el silicón. No es apto para mujeres alérgicas al silicón, no protege de las ETS y no debe utilizarse cuando se sufre algún tipo de sangrado.
  7. El dispositivo intrauterino o DIU. Este anticonceptivo es un aparato en forma de T que se inserta en la matriz. Aumenta el sangrado vaginal y puede ocasionar cólicos menstruales. No protege contra ETS.
  8. Vasectomía y ligadura de trompas. El primero en el caso del hombre y el segundo en el de la mujer, éstos son métodos de esterilización que no deberían ni pueden ocupar el lugar de un anticonceptivo temporal. Si eres adolescente, olvídate de esta opción. Muy probablemente, ningún médico te la realizaría. Que ahora no sea el momento no quiere decir que de aquí a unos años no sea un gran momento para tener un hijo.
  9. Anticonceptivo de emergencia. Este anticonceptivo es conocido normalmente como píldora del día después. El anticonceptivo de emergencia son unas píldoras que se toman dentro de las 72 horas siguientes al mantenimiento de las relaciones sexuales. Éste no es un método anticonceptivo regular y sólo debe utilizarse cuando se ha mantenido una relación sexual sin protección o cuando se ha producido un accidente que ha hecho estéril el uso de otro tipo de anticonceptivo (por ejemplo: se ha roto el condón).

Junto a todos estos sistemas anticonceptivos hay dos que rechazamos completamente por su poca fiabilidad.

Uno de ellos es, en sentido estricto, un grupo de sistemas anticonceptivos que se conocen con el nombre de sistemas naturales (método del ritmo, del calendario, de la temperatura basal…). Estos intentan fundamentar su éxito en el cálculo de los días de ovulación y, por tanto, por evitar mantener relaciones sexuales en esos días.

El otro es el sistema es el coitus interruptus o marcha atrás, esto es, el salir de la vagina antes de eyacular. A este sistema hay que achacar más de un embarazo no deseado ya que el líquido del pre-eyaculado contiene también espermatozoides y éstos pueden proporcionar más de un susto. Como suele decirse, antes de llover chispea. Pues bien: en ese chispeo hay un riesgo latente de embarazo. Para evitarlo, nada mejor que invertir unos cuantos euros en la compra de una caja de preservativos. Haz caso al viejo lema: “póntelo, pónselo”. Te evitará un verdadero marrón.