El cuerpo, con los años, cambia. Es algo que todos y todas sabemos. Lo que parecía firme se vuelve esponjoso; lo que parecía flexible, rígido. Los cambios, que afectan a todos los rincones de nuestro cuerpo, afectan también, como no podía ser menos, al área genital. En el caso de la mujer, el área vaginal experimenta una serie de transformaciones (bien sea por causa del envejecimiento, bien por algún tratamiento de radiación, bien por el consumo de medicamentos) que, en muchas ocasiones, la afectan de manera emocional.

La sequedad vaginal, el sentir dolor o picazón, la pérdida de sensación durante las relaciones íntimas, la molestia al utilizar prendas de vestir o ropa interior ajustada, la incontinencia urinaria o el prolapso de vejiga (es decir, la salida del útero a través de la vagina) son algunos de los síntomas que delatan el paso del tiempo en la zona vaginal y que pueden acabar afectando a la salud emocional de la mujer que los padezca e, indirectamente, a las relaciones de pareja. Es por ese motivo por el que muchas mujeres optan por solicitar un tipo de tratamiento médico al que se denomina de manera global rejuvenecimiento vaginal y que puede ser de varios tipos.

Se conoce como rejuvenecimiento vaginal aquel tratamiento médico que tiene como objetivo buscar la mejora de la apariencia de la labia interna, externa o de ambas al mismo tiempo. Lo que pretende una mujer al optar por un tratamiento de rejuvenecimiento vaginal es, tal y como el propio nombre del tratamiento indica, lograr una apariencia más juvenil para su vagina.

Esto se puede conseguir de diferentes maneras. En este artículo realizamos un recorrido por las más populares de entre las técnicas de rejuvenecimiento vaginal actualmente disponibles al alcance de la mujer.

Ácido hialurónico

Uno de los problemas que acostumbran a afectar a los genitales de la mujer es el de la sequedad vaginal. Con los años, la mujer acostumbra a padecer una deficiencia de estrógenos que se traduce en una disminución de colágeno y de ácido hialurónico en la mucosa vaginal. Para compensar dicha disminución, desde el territorio de la medicina estética se propone inyectar ácido hialurónico tanto para rehidratar la vagina y los labios como para recuperar el volumen de los labios mayores.

El tratamiento de rejuvenecimiento vaginal basado en el uso del ácido hialurónico, que suele combinarse con algún producto que sirva para dar volumen y que está contraindicado en mujeres que padezcan alguna enfermedad autoinmune, debe repetirse cada cierto tiempo ya que el efecto dura solamente nueve meses.

Este tratamiento de rejuvenecimiento vaginal suele aplicarse en casos de sequedad vaginal, de dolor vulvoperineal y de remodelación de los labios mayores no suele tener efectos adversos, aunque hay que señalar que puede provocar un leve dolor o una ligera incomodidad durante los días posteriores a la aplicación del mismo.

Láser contra la incontinencia urinaria

El efecto térmico producido por el láser es de gran utilidad para hacer frente a la incontinencia urinaria. Dicho efecto térmico provoca contracciones y dichas contracciones sirven para reforzar las estructuras urinarias y para acabar con la incontinencia.

Este tratamiento de rejuvenecimiento vaginal debe realizarse en dos o tres sesiones entre las que debe mediar un intervalo de alrededor de 4 semanas. Indicado, además de para la incontinencia urinaria, para la hipotonía muscular, la laxitud vaginal y la sequedad, se aplica con anestesia local dirigiendo el láser hacia las paredes vaginales.

Este tipo de tratamiento es muy reciente y no es excesivamente recomendable para personas que hayan sido sometidas a algún tipo de radioterapia o de cirugía mayor.

Radiofrecuencia

Para tratar la falta de tonicidad vaginal y vulvoperineal hay mujeres que recurren a una terapia de rejuvenecimiento vaginal basada en la utilización de la radiofrecuencia, una técnica consistente en lanzar ondas electromagnéticas que cumplen la función de calentar la mucosa vaginal para estimular de ese modo la producción de colágeno, lo que ayuda a reafirmar los tejidos vaginales y recuperar su elasticidad.

Para que la radiofrecuencia dé resultados es necesario realizar entre dos y cuatro sesiones de 30 minutos y con un intervalo entre ellas de entre 15 días y un mes. Tras ello, los especialistas recomiendan realizar una sesión de mantenimiento al año. Al ser un tratamiento indoloro, este tratamiento de rejuvenecimiento vaginal puede aplicarse sin necesidad de recurrir a la anestesia, aunque tras su aplicación puede sentirse una incomodidad, hinchazón y enrojecimiento.

Inyecciones de PRP

Con las siglas PRP se hace referencia al “plasma rico en plaquetas”. Esta terapia de rejuvenecimiento vaginal se utiliza para impulsar la regeneración de la piel, estimular la hidratación vaginal mediante la nutrición de sus mucosas y conferir tonicidad y firmeza a los tejidos vaginales.

Para aplicar esta terapia de rejuvenecimiento vaginal se toma primero a la mujer una muestra de sangre. La sangre, una vez tomada, se centrifuga para, con ello, separar los glóbulos rojos, el plasma y las plaquetas. Tras ello, el plasma enriquecido es inyectado en la vagina aunque a nivel muy superficial.

Las sesiones de esta terapia de rejuvenecimiento vaginal duran 40 minutos. Con una sola sesión basta para aplicarla. Eso sí: deben realizarse sesiones de mantenimiento cada 12-18 meses aproximadamente.

Lipoestructura

Con el nombre de lipoestructura se conoce una terapia de rejuvenecimiento vaginal destinada a rellenar los labios mayores cuando éstos, por el motivo que sea, han quedado flácidos o atrofiados. Esta técnica, llamada también lipofilling, se fundamenta en la extracción de grasa del cuerpo de la mujer mediante liposucción para, una vez depurada, inyectarla en los labios mayores a una profundidad mayor a la que se inyecta el PRP o el ácido hialurónico.

Esta intervención en el área vaginal dura entre una y dos horas. Tras realizarla, la mujer deberá esperar alrededor de un mes para volver a mantener relaciones sexuales.

Labioplastia y vaginoplastia

Estos dos tipos de intervenciones quirúrgicas menores forman parte, también, de las terapias de rejuvenecimiento vaginal. La labioplastia consiste en la eliminación del exceso de piel en los labios mayores o menores y suele combinarse con la lipoestructura. La vaginoplastia, por su parte, consiste en realizar una serie de suturas en el canal de la vagina para, con ello, reducir su diámetro. Este tipo de operación quirúrgica dura alrededor de una hora.