El masaje genital para ella (II)
Tras haber masajeado el clítoris y la vulva de tu pareja, ha llegado el momento de masajear su vagina. Este masaje erótico servirá para que conozcas mucho mejor su cuerpo y su respuesta a tus estimulaciones más íntimas.
Auto-exploración y Tantra
Hay algo que nunca hay que olvidar: sólo cuando uno está a punto de reventar de vitalidad y felicidad puede dar lo mejor de sí mismo a los demás. La autoestima y la buena imagen que uno tenga de uno mismo es la base para tener una apasionada vida sexual. Cuando se está rebosante de salud, positivismo y confianza en uno mismo es cuando se puede iniciar un camino tántrico realmente gratificante.
Sexo en el agua
Tal vez no los has probado nunca (o no lo has probado más allá de la masturbación en la ducha), pero el sexo en el agua puede ser una experiencia muy intensa. Hay vibradores diseñados especialmente para actuar dentro del agua. En soledad o en pareja, el agua puede ser un lugar perfecto para disfrutar de un buen rato de sexo y placer.
El ritual tántrico
Los ritos y ceremonias del Tantra pueden convertirse en algo muy importante de tu vida de pareja. Esos ritos, compartidos con tu media naranja o con tu socio de cama, pueden hacer que el sentido sagrado de tu vida aumente. Tener conciencia de esa sacralidad te permitirá traspasar las fronteras de la costumbre, insuflar un aire fresco a tu vida y, por encima de todo, vivir tu sexualidad de una manera más completa e intensa.
El multiorgasmo, más acá de la quimera
La búsqueda de múltiples orgasmos seguidos sin que transcurra mucho tiempo entre ellos ha sido y es uno de los grandes objetivos de muchas mujeres (y de muchos hombres). La razón de esa búsqueda es principalmente lúdica. Pura diversión.
El masaje genital para ella
Es probable que la idea de recibir un masaje genital por parte de tu pareja pueda resultarte sorprendente e inquietante. Porque ofrecer un masaje genital no es ofrecer una relación de sexo completo. Las caricias pre-coitales son una cosa y el masaje genital como camino y fin son otra, aunque unas y otro puedan compartir un tipo de tocamiento determinado.
Telas y objetos para el espacio sagrado tántrico
¿Tú y tu pareja queréis tener la sensación, en vuestra unión, de encontraros en el interior de un útero, aislados de todo, mimados y alimentados, sin necesidad de nada del exterior? Para conseguirlo es fundamental que, el espacio en el que os encontréis, te haga sentir absolutamente cómodo y seguro.
Historia del masaje (II)
El masaje no ha tenido a lo largo de la Historia la misma consideración social ni cultural. Importante en culturas como la islámica o la otomana (y, por supuesto, en todas las culturas orientales), fue rechazado por la Europa cristiana hasta que el Renacimiento y, sobre todo, el Neoclasicismo, volvieron a darle el prestigio merecido.
De pie también se puede, aunque mejor sentados
Sí: de pie también puede hacerse el amor. ¿Que no es sencillo? No vamos a decirte que no, pero tampoco vamos a decirte que no lo pruebes. Dependerá un poco de tu fuerza y un bastante de tu resistencia. En cualquier caso, siempre puede ser divertido intentarlo.
Estimulando varios puntos a la vez
¿Quieres satisfacer más de una comezón al mismo tiempo? Busca lubricante y uno de esos maravillosos consoladores con conejito incorporado. No te costará demasiado encontrarlo. Son famosos y su uso está muy extendido. También podrías recurrir al llamado “pulpo”, con sus ocho patitas preparadas para alcanzar el último rincón de tu zona genital, pero, sinceramente, no son muchas las personas que quieran vérselas, de buenas a primeras, con un juguete que se asemeje demasiado a una escena de Alien.
Sobre la masturbación masculina y compartida
Hay mensajes que triunfan y acaban complicándonos la vida. Por ejemplo: el mensaje que ha calado hondo en el cerebro de los hombres y que les dice que deben centrarse principalmente en el placer del cuerpo de su pareja. Ha calado tanto que, hasta cierto punto, el hombre se ha olvidado de disfrutar de las sensaciones de su propio cuerpo.
