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Ero Masaje

Kamasutra y sexo seguro

Hablamos de sexo seguro cuando en el encuentro sexual no se intercambian fluidos corporales como el semen o la sangre. Una buena manera de evitar el riesgo de que se produzca ese intercambio de fluidos es utilizar en todo momento un preservativo. Nosotros, defensores a ultranza del derecho de las personas a gozar de su sexualidad, no contemplamos como válida la defensa que algunos grupos de influencia claramente religiosa hacen de la abstinencia sexual como método más seguro para evitar la transmisión de enfermedades.

Bolas tailandesas

Las bolas tailandesas se parecen mucho a un rosario de perlas. Una serie de bolas están conectadas por un hilo que, al final de unos de sus extremos, tiene una anilla para poder tirar fácilmente de ese cordón. Estas bolas tailandesas prestan un interesante juego anal, pues permiten la estimulación de muchas partes sensibles del canal anal.

La actitud del masajeado

La actitud que mantenga el masajeado antes y durante la realización del masaje es fundamental para determinar el éxito del mismo. Por regla general, quien se presta a recibir un masaje está predispuesto a mantener una actitud de colaboración con el masajista y, por tanto, una actitud relajada. Pero en ocasiones, por unos motivos o por otros, quien recibe el masaje muestra una actitud nerviosa que dificulta la realización del masaje y, por consiguiente, hace más difícil la obtención de beneficios derivados del mismo.

Masaje erótico y Tantra

El masaje tántrico puede utilizarse como una deliciosa forma de acariciar que conduzca de una forma natural y pausada al acto sexual en sí. También es la mejor forma de rendir honores y pleitesía al cuerpo de tu compañera. El masaje tántrico sirve para proporcionar placer físico, sí, pero también emocional, y puede ayudar a generar un profundo nivel de confianza en el seno de la pareja.

Tao y sexo: los consejos de Su Nu

Nunca deberíamos perder de vista algo que en ocasiones, vanidosos de modernidad, tendemos a olvidar: nosotros no hemos inventado el sexo. El sexo ya existía antes de nosotros y las personas que nos precedieron ya supieron disfrutar de él. Su Nu, la primera obra erótica taoísta de la que se tiene constancia, nos lo demuestra. Su Nu nos muestra la relación entre Tao y sexo y aconseja sobre todo aquello que tiene que ver con la sexualidad.

Practicando bondage

¿Has tenido alguna vez la fantasía de ser atado? Entonces eres un buen candidato para practicar el bondage. El bondage es una práctica erótica fundamentada en el hecho de restringir los movimientos de alguien, generalmente mediante la restricción de algún tipo. La persona que dirige el show o la escena recibe el nombre de dominante. La persona atada, por su parte, recibe el nombre de sumisa. El del bondage es un maravilloso juego que requiere sus propios juguetes.

Masaje de las nalgas

Una de las partes corporales más fáciles de masajear son las nalgas. Las nalgas son una zona corporal muy agradecida. Cualquier toque en ellas resulta, cuanto menos, agradable. Un buen masaje de las nalgas puede resultar no sólo relajante sino, también, especialmente sensual.

Sexo oral tántrico

El sexo oral es uno de los actos más íntimos que puedes realizar con tu pareja. Todos tenemos un profundo anhelo de mantener una relación íntima con otra persona. Este tipo de intimidad es posible. El sexo oral la permite. Pero para que esta intimidad tenga lugar necesitas el consentimiento emocional de tu pareja. Ninguna práctica puede ni debe imponerse. La del sexo oral, en ese aspecto, no es una excepción.

El orgasmo simultáneo

Conseguir el orgasmo simultáneo es uno de los mayores retos de toda pareja. De alguna manera, el orgasmo simultáneo es la prueba del algodón de la armonía sexual entre un hombre y una mujer, el acta notarial que da fe de la intensidad erótica y emocional de una sexualidad compartida.

El poder erótico del perfume

Un perfume puede tener un efecto profundo y decisivo en tu vida sexual. El aroma tiene el poder de excitar el deseo sexual tanto de hombres como de mujeres. La respuesta del organismo a la presencia y captación de un determinado perfume es una respuesta natural y directa que ya conocían los autores clásicos. Lo sabía Vatsyayana, autor del Kama Sutra, y lo sabía el jeque Nefzawi, autor de El jardín perfumado.